lunes 19 de mayo de 2008

Cocina para minorías

Muchas veces se entiende mal la infraestructura de los grandes maestros de los fogones en sus restaurantes. No es fácil a primera vista comprender qué misiones puede tener cada una de las personas, hasta el punto de justificar una relación de prácticamente un empleado por cada comensal, como se escucha o se lee que es el caso de algunos ejemplos significativos, como es el caso de El Bulli.

Yo hoy lo entiendo.
Sin pretender, en ningún momento hacer ningún tipo de comparación que, por otra parte, resultaría ridícula, empiezo a entender que lo que podríamos denominar como cocina creativa requiere, como ahora detallaré, una cierta dotación mínima de medios y, sobre todo, personal. Y además, la planificación es fundamental.
He aquí mi experiencia.
El pasado fin de semana celebrábamos en casa la fiesta familiar de cumpleaños de mi Minichef favorita. Parecía obligado estar a la altura de las circunstancias y preparar una especie de menú de degustación que, por un lado, complaciera a los que podríamos denominar como “veteranos de nuestra cocina” y, por otro, no defraudar a algunas personas que, habiendo oído de nuestras pretendidas habilidades, esperaban poder comprobarlas.
Por lo tanto, cargado de ilusión y buenas intenciones, emprendí la preparación de un menú que pudiera atender a las expectativas a la vez de ser factible por mis conocimientos culinarios y, por encima de todo, prestarse a la diversión. Análisis de la “bibliografía” (libros de cocina), revisión de recetas, planificación… y, por fin, la definición de un posible menú.
Aperitivos
- Chips de parmesano
- Falsas aceitunas verdes esféricas
- Mejillones de roca en escabeche con humo de lavanda
- Crujiente de arroz y alga nori con caviar de oficios
- Patatas bravas mixtas a lo Sergi Arola
Entradas
- Berberechos con cava texturizado
- Brocheta de gambón con mahonesa de jerez
Platos
- Tortilla de patatas deconstruida
- Milhojas caramelizado de salmón con foie y manzana
- Espuma de foie con boletus
- Solomillo de ibérico con chutney de peras
Postres
- Melocotones en papillote con helado de vainilla
- Trufas de chocolate
Como veis, un menú bastante aceptable y a la altura de los conocimientos del que suscribe. Pero había un matiz:
10 comensales!!
Una locura que exigió de una programación y gestión que ríase usted de los másteres de gestión de empresas. A medida que se iban definiendo los detalles, crecían las dificultades: qué se podía preparar los días anteriores, cómo se podía emplatar, cómo “optimizar” el empleo de los utensilios de cocina… Todo se complicaba. Mis anteriores experiencias se restringían a cuatro ó, en todo caso, seis comensales y en seguida me dí cuenta que la multiplicación de los problemas no era proporcional.
Por si sirve mi experiencia, os diré que tuve que recurrir a una Hoja Excel y gracias a ella fui coordinando y controlando las más de cincuenta operaciones que había que desarrollar para disponer de las preparaciones en su hora para la comida del domingo. Las fases de la “organización” fueron:

Lo que podríamos definir como “Fase de proyecto”:
- Desarrollo del menú
- Planificación de la presentación en la mesa, para organizar la vajilla a emplear
- Identificación de ingredientes para cada receta
- Elaboración de lista para la compra
- Desglose de actividades necesarias para cada plato
Una vez comprobada la “viabilidad” y que había vajilla (por lo tanto, se podía servir), que las actividades eran compatibles con los medios de mi cocina (no todo coincidía en el horno al mismo tiempo) y que para el domingo por la mañana quedaban una serie de tareas que podían ser asumibles y factibles para el último momento, se podía pasar de la fase de proyecto a la “Fase de ejecución”:
- Adquisición de ingredientes (la compra, que diríamos de toda la vida)
- Desarrollo de cada una de las tareas para cada receta
- Acabado y emplatado
La hoja de cálculo permite un seguimiento bastante eficaz de cada tarea y no perder el control de lo que queda en cada momento.
Y finalmente, el corte de cinta y la puesta en servicio de nuestra “obra” particular, con el consiguiente servicio a la mesa.
En total, más de veinte horas de trabajo en la cocina… y los problemas fueron de infraestructura, pero nunca de cocina. Mi conclusión es que la planificación en estos casos es vital para no morir en el intento…
Y además, me divertí!!!.
Sólo un cosa más...
... la próxima vez colgaré un cartel: máximo aforo: cuatro comensales!!!

6 comentarios:

tatxe dijo...

Más razón que un santo. Con un amigo tenemos la costrumbre de hacer "testings gastronómicos" donde nos inventamos platos o bien probamos técnicas de cocina. En estos experimentos somos de 5 a 10 personas y el lío empieza directamente con el menú, pasando por la logística de platos y vajillas para acabar con el "como se cocina". Es decir, que orden han de tener los ingredientes al cocinar para que se pueda presentar todo en el momento preciso... un lío de narices ogiga.

gastronet dijo...

Hola Tatxe:
Me alegro de no ser la única "víctima" en este sentido. En mi caso, confieso que esa necesidad de optimizar los recursos escasos propios de una cocina bien dotada, pero normal, es el gran handicap en una cena de estas.
Sin embargo, tengo que confesar que el agobio no es constante. La fase de planificación inicial me gusta, pues me hace mucha ilusión además pensar qué voy a poner y cómo hacerlo. Pero todo empieza a ser más estresante a medida que avanza el tiempo y se acerca la hora de servir... Esas dos últimas horas son agobiantes. Y mira que cada vez que empiezo, renuevo el propósito firme de no complicarme demasiado y de intentar tenerlo todo preparado con antelación...
Pero esta claro que, de momento, no lo he conseguido, auque no renuncio a seguir intentándolo...
Un saludo.

LOCADEBARNA dijo...

como os entiendo. Primero, eres un sheriff gastronet...qué menu tio!! Chapeu...qué pena no haber sido una de las invitadas jajjaja
Yo con el tema vajilla, espacio para la gente y recogida lo he sabido solventar.
1- yo cocino = mi medio costillo pone la mesa con las indicaciones que le hago de combinacion de colores de platos, servilletas, copas etc.
2- tengo una señora de la limpieza que en estos casos por un poco más está dispuesta a venir 2 horas antes para ir fregando lo que voy necesitando y está sucio, para darle una pasadita de ultima hora a la casa y para fregar lo que vamos manchando (aunque tenemos lavavajillas). Por 30€ me quito mucho curro.
3-Organizo como unos 10 días antes el menu -como tu gastronet- creo que es la parte que más me gusta. Qué pondré, qué combina, qué tipo de gente es , a quién no le gusta qué...comprar lo necesario...
4- hago cosas por partes y lo que puedo va al congelador para la vispera. Cremas, purés, preparados de cebolla, bechameles, salsas ...
5- la vispera saco todo y comienzo el montaje de cucharillas en platos, saco los diversos sitios tipo fuentecillas, platos alargados, vasitos diversos, ....y escribo el orden (también en excel!!) de cada plato con el paso a paso...Tengo un fosforito y voy tachando cada paso realizado. Lo que peor llevo es el tema de conseguir llevar a la mesa todo caliente y poder yo tb disfrutar y no estar todo el rato en la cocina. Aún no lo he logrado!
De todos modos a pesar de tener ya algo de callo (he hecho comidas o cenas para 2, 4, 3, 6, 8 y 10 max) tb como tu he decidido que más de 6 no es factible sin que me vuelva más loca de lo que ya soy.
Tendremos que escribir un libro al respecto y pasarnoslo de unos a otros....jajjajja
besitos y felicidades de nuevo

gastronet dijo...

Hola Astrid. Que te pase a tí también, ya me tranquiliza,jajaja (las referencias son las referencias...).
Me apunto a lo del Libro. Habrá que meditar hacer entre todos, al menos, unos pequeños apuntes.
Un saludo y muchas gracias por la felicitación. La comida, en este caso, salió muy bien y los comensales quedaron sorprendidos (lo que no oculto que también forma parte de mis objetivos en estos casos)y satisfechos. O al menos, eso me dijeron!!

LOCADEBARNA dijo...

jajjajajaj no te avergüence decir que parte de la gracia es que nos digan...pero...esto que es? ala, si se deshace! y eso tan raro que es? jajajaj a mi me encanta verles la cara. Lo unico - es que se acostumbran ya a un cierto nivel y ya te van diciendo...que me vas a hacer? con que me vas a sorprender esta vez?...como para ponerles una tortilla de patata! como no fuera deconstruida...

LOCADEBARNA dijo...

buenas....aqui con la resaca "eurovisiva" mientras monto lo del concurso de texturas. pasate por el blog a ver qué te parece. Espero tu aportación eh? Bueno, aún estoy esperando la del pintxo ejem ejem....jjajjaj