jueves 1 de mayo de 2008

Volviendo a lo "terrenal"...

Alejándome un poco de la fisico-química y de la “cocina molecular” más sofisticada, os presento hoy una manera sencilla, pero original de elaborar una adaptación de un postre de los de toda la vida… las fresas con nata, que le encantan a mi "Minichef" favorita (reiros vosotros de Remy en Ratatouille).

Ingredientes:

Fresones o, preferiblemente, fresas
200 ml de nata líquida
Almendra laminada
Frambuesa liofilizada
Azúcar
Una carga de nitrógeno

Se limpian las fresas y se cortan en trozos. Se depositan en un recipiente de cristal o de plástico y se les añade azúcar por encima en abundancia. Se reservan en el frigorífico, preferiblemente durante no menos de 12 horas para que las fresas suelten su jugo.

Se vierte la nata líquida en un sifón y se coloca la carga de nitrógeno. Se agita bien y se deposita en el frigorífico durante, al menos, una hora.

En una copa, se colocan unas cucharadas de fresas. Se riega con un poco de su jugo, pero no demasiado, de forma que quede como un fondo sobre las fresas sin llegar a cubrirlas en su totalidad. Se coloca una capa de nata montada con el sifón y se acaba con una mezcla de almendra laminada y trocitos de frambuesa liofilizada desmenuzada con los dedos.

La frambuesa liofilizada se puede conseguir en tiendas especializadas o en Texturas El Bulli.